Aplicaciones de Control Parental, ¿control o paranoia?

Aplicaciones de Control Parental

Hace unas semanas, estaba como muchos viernes, con un grupo de amigas a las que nos une lo que más queremos en nuestra vida, nuestros hijos de 10 años.

Somos muy distintas y algunas tenemos hijos de otras edades, pero a todas nos preocupa esa combinación: “internet, niños y adolescentes” porque creemos tiene cosas positivas, pero si no andamos con cuidado, también puede llegar a darnos más de un quebradero de cabeza o a tener consecuencias nefastas.

Comenzamos a charlar acerca de las aplicaciones móviles que en los últimos tiempos han ido surgiendo y que se utilizan para “controlar” o “vigilar” a niños y adolescentes. Y es que, las preocupaciones de padres hacia los hijos, aunque siempre están presentes, creo que han ido aumentando con la llegada de las nuevas tecnologías. ¿Mandará mensajes a desconocidos?, ¿Subirá fotos a Instagram?, ¿Accederá a Webs para mayores?….

Tuvimos posturas opuestas; unas apostaban por dar confianza a los hijos y observar su comportamiento con una escucha activa. Y otras, no descartaban ese acercamiento padres-hijos, pero abogaban también por utilizar métodos de control para evitar sustos posteriores.

Las menos decían que no somos policías, ni nuestros hijos delincuentes, por lo que no era necesario espiar y el resto opinábamos que debíamos controlar las horas que pasa nuestro hijo delante de un ordenador, a qué paginas accede y qué contenidos ve y publica. Si sube una foto, esa imagen ya no se borra y puede estar en manos de cualquiera.

Del estudio: “Menores de Edad y Conectividad Móvil en España: Tablets y Smartphones” que ha sido elaborado por el Centro de Seguridad en Internet para los Menores en España: PROTEGELES, dependiente del Safer Internet Programme de la Comisión Europea, podemos destacar que:

  • El 30% de los niños/as españoles de 10 años de edad tiene un teléfono móvil. A los 12 años, casi el 70% dispone ya de este tipo de tecnología, y a los 14 nada menos que el 83% (3). Pero lo cierto es que la edad de inicio en su uso es mucho más temprana. Los niños de 2 y 3 años de edad acceden de forma habitual a los terminales de sus padres.
  • El 76% de los niños y adolescentes de 11 a 14 años de edad utiliza WhatsApp habitualmente. Y entre las posibilidades que ofrece esta herramienta, la que está experimentando un crecimiento más vertiginoso, es la creación de “grupos”, tanto entre los pequeños como entre los mayores: el 65% de los niños de 11 a 14 años participa en grupos de WhatsApp. Los grupos funcionan como auténticas redes sociales en las que conversan, intercambian información, fotografías vídeos, pantallazos de los deberes que tienen para el día siguiente, etc.
  • Los adolescentes españoles son los que más usan las salas de chats (de acuerdo con el informe Protégeles, elaborado por Inteco), y un 59,7% ha contactado por esa vía con desconocidos. Ese mismo estudio, con encuestas a 13.300 chicos de siete países europeos, revela que los adolescentes españoles están entre los que pasan más tiempo en las redes sociales (el 91% las usa a diario).
  • El 27% de los menores de 11 a 14 años de edad, reconoce no apagar NUNCA su teléfono móvil. Este porcentaje va aumentando con la edad, de tal forma que entre los menores de 13-14 años, encontramos que 1 de cada 3 nunca apaga su terminal.
  • Tres cuartas partes de los adolescentes esconden a sus padres su conducta digital, según una encuesta realizada por la compañía estadounidense de seguridad McAfee. El 16% de los chicos ha tenido que aceptar a uno de sus padres como amigo en Facebook como condición para que les permitieran usar la red. Sin embargo, un rebelde y nada despreciable 35% simplemente «ignora» la solicitud de amistad de sus progenitores.”

La educación es la herramienta fundamental para que niños y adolescentes hagan un uso adecuado de Internet. Es conveniente que los padres se pongan al día y les enseñen a utilizar esas herramientas que están al alcance de todos de forma adecuada. Pero cuando los niños son pequeños, conviene supervisar quién se pone en contacto con ellos, qué apps utilizan, a qué tienen acceso en Internet… No se recomienda intentar protegerles evitando o prohibiendo que usen internet, porque además de ser imposible, puede ser contraproducente.

Aplicaciones de Control Parental

Hay muchas aplicaciones de control parental que nos ayudan a supervisar el uso que se hace de los diferentes dispositivos y ordenadores, voy a hacer una selección que creo que es interesante que conozcamos:

  • QUSTODIO

Esta aplicación es como un agente secreto en tu móvil. Aparte de bloquear el uso del mismo, también monitorea la actividad en el dispositivo.

Para empezar, se puede aplicar un administrador del dispositivo que impide que la aplicación sea desinstalada desde el teléfono (para eliminarla completamente es necesario entrar en la aplicación con el pin que hemos ingresado).

En el apartado “Actividad Social” podremos ver qué hacen los niños o adolescentes en Redes Sociales como Facebook, Twitter o Instagram. Veremos sus actualizaciones de estado, fotos que los niños o amigos suben, eventos a los que acuden e información completa sobre todos los amigos que tienen en cada Red Social.

En el apartado “Navegación” podremos ver las páginas web que se han visitado, el tiempo que han transcurrido en ellas, la reputación de esas páginas (si son seguras para niños) y un historial de visitas mostrado por orden cronológico.

En el apartado “Cronología de la actividad” veremos más detenidamente las apps usadas y las páginas web visitadas, y además podremos retirarles el acceso a esas apps o webs si consideramos que no son adecuadas.

Además, en el apartado “Reglas”, Qustodio nos permite hacer una serie de ajustes en los dispositivos en los que está instalado. Podemos limitar el acceso a páginas web y hacerlo por categorías, forzar la búsqueda segura en los buscadores de internet y recibir notificaciones cuando intenten acceder a sitios web bloqueados.

También tenemos la opción de limitar el tiempo de uso de los dispositivos por días o por horas, así como el uso de algunas aplicaciones, bloquear números de teléfono para que no puedan llamarles o mandarles mensajes de texto, e incluso ver el contenido de los mensajes de texto.

La verdad es que el nombre de Qustodio le viene como anillo al dedo.

  • KUUKLA PARENTAL CONTROL

Es una aplicación que permite que cualquier tableta con Android sea segura para que un niño pequeño la utilice. La aplicación no sólo mostrará las aplicaciones que se hayan configurado como seguras, sino que también permite determinar qué días, cuántas horas y a qué hora puede el niño utilizar la Tablet.

Para utilizar KuuKla es necesario ingresar una dirección de correo electrónico y el PIN de la aplicación. Este código de activación que será enviado a la dirección de correo electrónico que se haya establecido anteriormente. Los niños no podrán usar la Tablet si tú no lo has autorizado, aun cuando no estés cerca para supervisarlos.

  • KID’S PLACE

Kid’s Place es una de las mejores aplicaciones de control parental para limitar el acceso al terminal para los niños. Tiene muchísimas opciones, como que si se sale de una aplicación en la que el niño debería estar, ésta se reinicia automáticamente. También podemos, por ejemplo, bloquear el botón de inicio. Se pueden crear varios perfiles, cada uno de ellos absolutamente personalizable.

Podemos elegir si queremos que el smartphone, con el niño usándolo, se pueda conectar a internet, de tal manera que evitaremos que entre en páginas web de contenido no deseable, así como bloquear las llamadas telefónicas o Google Play para que no tengamos el susto de que el niño ha descargado aplicaciones de pago.

Es una aplicación completísima y que debería ser de obligatoria descarga para todo padre que deja utilizar a su hijo su Tablet o smartphone.

  • NORTON FAMILY

El archiconocido antivirus para PC también se preocupa por la seguridad de los más pequeños de la casa y ha creado una aplicación específica para el control parental del smartphone: Norton Family. La aplicación tiene una versión de pago disponible con más características, aunque sin embargo, la versión gratuita hace un trabajo muy bueno y es más que suficiente.

Será posible consultar el histórico de las páginas vistas, los periodos de tiempo de uso o la monitorización de redes sociales. Todo es posible tanto en smartphone como en Tablet. Interesante es la opción de restringir ciertas páginas web, haciendo que el niño no pueda acceder a ellas a no ser que le autorices cada visita.

Una aplicación interesante, pero quizá algo corta si queremos protección máxima.

  • KID’S SHELL

Se trata de una aplicación que puedes configurar para que vuestro hijo no tenga acceso a lo que no debe, siendo totalmente configurable. Me ha resultado curioso que para entrar al «modo padre», no te pida una contraseña, sino que te pide resolver una operación matemática, lo cual, si el niño empieza a meter números desde el 1, es posible que acabe acertando, o simplemente, si tiene una calculadora al lado, que la utilice (nuestros hijos son mucho más listos de lo que creemos). Quizá una contraseña hubiera sido la opción más segura.

Su interfaz es personalizable y los iconos son infantiles, perfecto para ellos. La versión de pago ofrece características extras, pero no es necesaria, así ahorramos unas monedas. ¿Lo malo? Está en inglés.

  • IGNORE NO MORE.

Es una aplicación para IOS y Android que permite bloquear un móvil en la distancia mediante un código de cuatro dígitos. Simplemente hay que seleccionar el teléfono que se quiere bloquear (de su lista de contactos), marcar el código y cuando su hijo vaya a usar el terminal se encontrará que la pantalla está en negro. Para recuperar el control del teléfono, el chico deberá llamar a los contactos de una lista previamente creada por sus padres, solo esas personas podrán desactivar el código.

  • LIFE360 LOCALIZADOR FAMILIAR

Es una app gratuita que tampoco puede ser borrada por los adolescentes. Los padres pueden configurarla para hacer autochecking -hasta en dos sitios, en la versión gratuita- así podrán saber a qué hora entra el chico en la escuela o cuándo llega a casa. Además, el menor puede hacer un check in cada vez que el padre se lo pida, enviando la localización, la hora y hasta un mapa de dónde está exactamente. La misma tecnología servirá para que un adulto localice el móvil en caso de robo o pérdida. La mayor limitación de este sistema de vigilancia es que solo puede ser usado desde otro teléfono móvil.

  • MY MOBILE WATCHDOG

Es una de las herramientas de control más completas. Permite hacer un monitoreo de los mensajes de texto, las fotos, el uso de Internet y el historial de llamadas de los adolescentes. Los padres pueden hacer configuraciones predeterminadas para restringir el uso del terminal y bloquear determinadas apps durante el horario escolar o de sueño. Además, tiene un GPS que permite saber en todo momento en qué punto exacto está el teléfono.

  • FOOTPRINTS

La aplicación hace una labor de rastreo de los chicos y comparte su localización con la familia y los amigos. Los padres no solo pueden saber dónde están sus hijos, sino también donde han estado. Los adultos pueden configurar límites geográficos y la app les avisará cuando esas barreras sean cruzadas.

En otro orden de cosas, la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, reconoce que «los menores tienen derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Este derecho comprende también la inviolabilidad del domicilio familiar y de la correspondencia, así como del secreto de las comunicaciones».

¿Es correcto espiar a tus hijos para protegerlos de un posible agresor? (Twittea esto)

Permítanme, dedicar este artículo, a ese grupo de mujeres a las que he aludido al principio de este escrito; unas chicas estupendas que están criando, como no podía ser de otra manera, a niños/as estupendos.

Y tú, ¿usas alguna aplicación para controlar lo que los niños ven en tu smartphone?

Origen foto

Deja una respuesta

Whatsapp Logo